“La Mezquita de Córdoba”, iniciada bajo el Emirato Independiente como lugar de oración para los fieles musulmanes de Córdoba, a partir del establecimiento del Califato de Córdoba con Abderramán III se convierte en Mezquita Alhama (en la que reza el califa), en ella el propio califa dirige la oración: hace las lecturas del Corán, recita frases del Profeta y comunica a los fieles las decisiones de tipo político, social y económico.

Es una de las que mejor se conseva. La inicia Abderramán I ya que hasta entonces los musulmanes habían usado iglesias cristianas para realizar la oración, como la “Iglesia de San Vicente” sobre la que construirán ésta mezquita.


Los musulmanes “compran” a los cristianos la Iglesia y la tiran para construir la mezquita.
Las puertas de acceso se encuentran en el muro este de la Mezquita, justo en el lado contrario de la última ampliación, la de Almanzor. Cada puerta se corresponde en fecha con la ampliación correspondiente, muchas fueron reformadas posteriormente, por ello presentan aspectos góticos.
Podemos distinguir varias etapas en la construcción de la Mezquita de Córdoba:
1º.- Mezquita de Abderramán I (784)
Su construcción fue muy rápida ya que los arquitectos utilizaron materiales de otras obras, ya que a medida que se construía la mezquita se derribaban las iglesias, esto da gran variedad de columnas, capiteles y basamentos, algunos de ellos de diferente tamaño. Para salvar las diferencias de altura se colocaban molduras.

Se realiza con 11 naves y 12 tramos de arquerías en el Haram, reutilizando columnas de otros edificios para sostener las arquerías. Los tramos de arquerías son dobles, sobre el arco inferior de herradura que hace labor de arco de entibo al repartir las fuerzas para sostener la cubierta, se coloca otro de medio punto que se sustenta sobre un pilar y sobre éste arco va la cubierta plana.
Probablemente el arco de herradura lo toman de Roma o de los visigodos. El colorido o bicromía de los arcos se consigue alternando dovelas de ladrillo y piedra, lo que se mantendrá en todas las ampliaciones, aunque en algunos casos se pinta. La alternancia de dovelas ya era algo utilizado en Roma, en Hispania tenemos concretamente el ejemplo del “Acueducto de los Milagros” de Mérida.
Una novedad original de la Mezquita es la superposición de pilar sobre columna, lo que se consigue empequeñeciendo la base del pilar mediante modillones de lóbulos o rollos que lo van adaptando a la forma del capitel.

A esta construcción le corresponde la “Puerta de San Esteban”, es la más importante de la Mezquita, hoy está muy deteriorada pero sirve de modelo a las demás.
Dada la mala calidad de la piedra se reconstruyó el año 855, en época de Mohamed I.
Se trata de una puerta con tres calles y dos cuerpos. Los laterales son unos nichos ciegos enmarcados por arcos mixtilíneos y encima tenían ventanas con celosías al estilo visigodo rodeadas de decoración.
La puerta central es adintelada enmarcada en un arco herradura muy cerrado. Alterna las dovelas decoradas, marca mucho el alfiz que es el más antiguo de la Mezquita. Sobre ella también hay ventanas, hoy cegadas.
2º.- “Mezquita de Abderramán II” (s. IX)
Amplía la Mezquita al quedarse pequeña, para lo que tira el muro de la Quibla. Amplía 8 tramos más las 11 naves de la construcción.
Introduce como novedad la realización de capiteles originales, ya que posee un taller escultórico propio, aunque sigue reutilizando algunas columnas.
3º.- “Mezquita de Abderramán III” (929, s. X)
Fundador del Califato, la Mezquita se convierte en Mezquita Alhama en el 929, año en el que se nombra Califa.

Se limita a ampliar el patio, organizándolo con pórticos y reforzando la fachada de entrada.
También construye el alminar o minarete.
Una de las grandes aportaciones fue "La Puerta del Perdón", que da acceso al patio.

4º.- “Mezquita de Alhaquén II” (s. X)
Amplía la Mezquita hacia el sur el año 965, prolongándola 12 tramos más, para lo que vuelve a tirar el muro de la quibla.

La nave central se decora con el mirab y también realiza una zona acotada y sobredecorada que hoy es la “Capilla de Villaviciosa” o del “Lucernario”, cubriéndola con una cúpula que da mucha luminosidad a esta zona.
La capilla de Villaviciosa está cubierta por una bóveda de crucería califal, así como la zona del mirab.

En el mirab y la maxura se concentra la mayor riqueza de la Mezquita de Córdoba, introduciendo gran cantidad de recursos novedosos.



En ésta ampliación se rompe con la unidad de los tipos de arco, ya que realiza arcos lobulados (trilobulados, pentalobulados y polilobulados). Estos arcos se usan para acotar la maxura y la “Capilla de Villaviciosa”, al tiempo que sirve de sustento a las cubiertas especiales: la bóveda califal. Estos arcos se recubren con placas de colores.

La bóveda del mirab se decoraba con mosaicos vegetales, geométricos y epigráficos, denominado “ataurique”. Tiene forma de concha o velera y está realizada en yeso lo que aligera su peso. Las bóvedas laterales del mirab no tienen decoración de mosaico.

El mirab se abre a las naves por un gran arco de herradura enmarcado en alfiz y asentado sobre columnas, aprovechadas del mirab de Abderramán I. Sobre el alfiz hay una serie de arcos lobulados muy decorados, realizados en mármol con motivos de ataurique. Este tipo de decoración ya había sido utilizada en el “Palacio de Medina Azahara” en época de Abderramán III.


Alrededor del alfiz se ponen inscripciones epigráficas con versos del Corán.

La “Puerta de Alhaquén II” tiene también tres calles y dos cuerpos, como la de Abderramán I. La puerta central es adintelada enmarcada en arco herradura, con alfiz y ventanillas de arcos de herradura entrelazados en el segundo cuerpo.

En los laterales tiene ventanas cubiertas con celosías sobre las que coloca arcos polilobulados.
5º.- “Mezquita de Almanzor” (s. XI)
Hace la ampliación en el lateral para no tirar el muro de la quibla.

No añade novedades, sigue el modelo de arco herradura sobre el que se coloca arco de medio punto.
Visita virtual a la Mezquita de Córdoba:

Tardó 40 años en construirlo, será destruido en el siglo XI durante la invasión almorávide.

Su función era cortesana y administrativa.

Estaba profusamente decorado con mosaicos, alabastro, piedras y oro.

Destaca el “Gran Salón de Abderramán III”, que realiza las pilastras y columnas en sus talleres y decora todo con ataurique. En su momento fue una de las grandes construcciones monumentales.
