Destaca sobre todo la pintura al fresco en los templos, con escenas religiosas y mitológicas.
PINTURA SUMERIA
PINTURA SUMERIA

"El Estandarte de Ur" (s. XXVI a. Cto., Museo Británico, Londres, RU). También realizan un tipo de pintura mediante la incrustación de figuras de nácar y concha sobre fondo de lapislázuli, como es el caso del "Estandarte de Ur", que representa una procesión de ofrendas al rey. Es de época Sumeria, hacia el 2800 a. Cto. Los personajes que aparecen tienen la representación física típica de los sumerios, falda de hojas y sin barba. Aparece dividido en franjas, al igual que en el arte egipcio, y este estilo pasará también a Persia. El rey aparece en mayor tamaño, lo que indica jerarquización en la pintura.

Hallado en el interior de una tumba de Ur, cuando lo hallaron era tal su deterioro que podría identificarse con cualquier cosa o con nada. Una vez restaurado, Woolley, su descubridor, pensó que se trataba de una enseña erguida en lo alto de un mástil y de ahí el nombre de "estandarte". Hoy se aventura que quizá fuera la caja de resonancia de un arpa, pero su función original sólo es una conjetura. Lo cierto es que el marco original de madera estaba descompuesto y el betún, que hacía de adhesivo de las teselas que forman las bellísimas escenas de la decoración de sus cuatro paneles, se había desintegrado. Excavando centímetro a centímetro, Woolley lo extrajo derramando sobre las teselas sueltas parafina caliente y aplicando lienzos para darles consistencia. Los bloques así consolidados fueron levantados y colocados frente a un espejo, pudiéndose comprobar que el desarrollo de los motivos ornamentales era correlativo y que los paneles admitían la recomposición, afortunadamente sin perder su coherencia. De este modo fue posible reconstruir exactamente el delicado mosaico, en sus dos caras principales llamadas "de la paz" y "de la guerra", así como las laterales.
En la escena "de la paz" se representan animales, pescados y otros bienes traídos en procesión ante el rey que celebra un banquete. Las figuras sentadas, vistiendo las repetitivas faldas de vellón de oveja o flecos gruesos, beben con el acompañamiento de un músico que toca un arpa. Escenas de banquete como esta son comunes sobre los sellos cilíndricos de este periodo, como ocurre con el sello de la reina Pu-Abi.
El panel "de la guerra" muestra una de las representaciones más tempranas de un ejército sumerio. Los carros, cada uno tirado por cuatro onagros, pisotean a sus enemigos; los soldados de infantería, con capas, llevan lanzas y hachas. Todo delante de un rey que, a su vez, sostiene una lanza. El exquisito objeto apareció en la esquina de una de las cámaras de la tumba, sobre el hombro de un hombre.
PINTURA PALEO-BABILÓNICA
“Pintura de la investidura de Zimrilín” (Museo de Louvre, París), investido por el dios de la ciudad de Mari. Aparecen dioses de los vasos manantes, figuras vegetales y animales, y tiene muchas cosas en común con la pintura cretense. Se distribuye en franjas sin tercera dimensión, se delimita las figuras con franja oscura (linealidad) y hay un dominio de los colores negro y blanco.
“Pintura de la investidura de Zimrilín” (Museo de Louvre, París), investido por el dios de la ciudad de Mari. Aparecen dioses de los vasos manantes, figuras vegetales y animales, y tiene muchas cosas en común con la pintura cretense. Se distribuye en franjas sin tercera dimensión, se delimita las figuras con franja oscura (linealidad) y hay un dominio de los colores negro y blanco.


“Ofrendas a las divinidades”, en el Palacio de Mari. Las figuras aparecen de perfil con el ojo frontal.

Imagen: www.bloganavazquez.com/2009/02/02/el-gran-panel-del-palacio-de-mari-en-el-eufrates-h1780-ac/
PINTURA ASIRIA
Decora gran cantidad de muros de los palacios, también reviste los relieves. También las familias aristocráticas utilizan pinturas en sus mansiones. Destaca el Palacio de Til-Barsip, donde hay gran profusión de pinturas.
PINTURA NEO-BABILÓNICA
“Panel del Salón del Trono de Babilonia”, en el que se muestra gran variedad de colorido: azul, amarillo y blanco. Se representa a base de cenefas que rodean las escenas con animales híbridos. También se decoran las columnas con motivos vegetales.
Pintura esmaltada de la “Puerta de Ishtar” en Babilonia hoy en el Staatliche Museen de Berlín, en el que dominan el azul, amarillo, blanco y ocre. El tipo de animales que representan influirán en la cultura persa.


De la Puerta de Ishtar sólo se conserva la parte baja. Lado vitrificado. Los colores son muy llamativos y en relieve. Tenía una doble puerta, la parte exterior más baja y la interior más alta. Disponía de un solo arco de medio punto y remataba en almenas.Esta puerta no era maciza, pues tenía dependencias en el interior.

En la parte baja hay una cenefa con rosetas con lados amarillos, blancos y azul más claro. Esta cenefa hace de zócalo. Una cenefa similar también aparece arriba y alrededor del vano. El resto es de fondo azul oscuro con decoración de toros y dragones amarillos, relacionados con Marduk.