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lunes, 3 de mayo de 2021

ARTE VISIGODO (s. V-VIII): ARQUITECTURA Y ESCULTURA

PRIMERA ETAPA 


 Siglos V-VI: 

Hasta la conversión de Recaredo en el 587, hay continuidad con el Arte Romano. Destacan construcciones como: 

 “Basílica Cabeza de Griego”(Segóbriga, Cuenca): Es la de mayor tamaño encontrada en el arte Visigodo. Planta basilical con un “pseudocrucero alargado que le daba forma de T. Quedan pocos restos de ella, ya que sobre ella se construyó el “Monasterio de Uclés”. 

 “Iglesia de Recópolis” (Segóbriga, Cuenca): Quedan restos excavados. Se encuentra dentro de la ciudad que construyó Leovigildo en honor de su hijo Recaredo. Tenía planta de cruz griega con una nave y un ábside. Parece que también tenía un baptisterio. Parece que tenía unas galerías laterales que unían el pórtico con los brazos del crucero, pero no estaba conectado con la nave central. 

 SEGUNDA ETAPA 


 Del siglo VI hasta el 711, en que se produce la invasión musulmana: 

"Basílica de San Juan de Baños" (Baños de Cerrato, Palencia), 


Fue mandada construir por el rey Recesvinto en el año 661 d. C., según consta en una inscripción del arco triunfal. 

 Presentaba planta basilical con tres naves (la central más alta que las laterales) y lo que podrían ser tres ábsides en su origen, que quedaron convertido en uno en época bajomedieval. Tras su reconstrucción desaparecieron los ábsides laterales y se añadió la espadaña (campanario). 

Los muros son gruesos y los contrafuertes que aparecen son posteriores. 

La puerta exterior presenta un arco en herradura de estilo puro visigodo. En la clave está tallada la cruz patada con un clipeus, labrada con cuadrifolias simétricas que recuerdan la orfebrería de los visigodos. 

El templo se ilumina a través de ventanas en forma de herradura abocinadas con vistosas celosías. 


En el interior destacan los arcos visigodos sobre columnas de mármol, reaprovechadas de algún templo romano, de color beige, rosa y gris, con los capiteles ocre que contrastan junto a los muros de piedra caliza. Los capiteles de tipo corintio presentan hojas de acanto, algunos son aprovechados de obras romanas y otros son originales pero muy esquemáticos. Los arcos están engarzados, ya que comparten dovelas. 

Sobre los arcos, en la nave central, se abren ventanas aprovechando la diferencia de altura. Los muros tienen decoración de franjas con rosetas muy lineales. La entrada al presbiterio es la única abovedada, con bóveda de cañón de herradura. 

El arco de entrada al presbiterio también tiene un arco herradura coronado por la cruz patada y sobre ella una inscripción de Recesvinto. En el prebisterio de la basílica se encuentra una reproducción de la corona votiva del rey Recesvinto. 

Santa Comba de Bande (Orense, s. VII), 

Tiene planta de cruz griega a la que se añaden estancias (en este caso celdas) ya que tiene un carácter monacal. 

Aparece una bóveda de arista muy original en el crucero que se denomina cimborrio ya que se eleva sobre el muro y se generalizará en el Románico. Pero las naves se cubre con bóveda de cañón. 

Las estancias laterales al ábside central se llamaban prótesis y diaconicón, y en los pies de la Iglesia se abren las celdas situándolas lateralmente, y dos estancias más junto al pórtico que eran estancias para peregrinos. Las columnas se adhieren a los pilares iniciando el proceso de formación del pilar compuesto. 

En el portico de entrada encontramos tres vanos, uno de ellos tapiado y donde se puede leer la siguiente inscripción: ESTA CAPILLA FVNDO Y DOTO GASPAR RODRIGUES DE ARVO I ABBAD DE SANTA COMBA ANNO, y debajo un escudo. La decoración es sobria, limitándose a jugar con las diferencias de altura. 

San Pedro de la Nave (Zamora, s. VII): 


Iglesia visigoda construida en el siglo VII y reconstruida en el pueblo de El Campillo en el siglo XX por la creación del embalse del Esla que la iba a sumergir en sus aguas. 

Tiene planta de cruz griega inscrita en una planta basilical de tres naves, a la que también se añaden celdas para los monjes, ya que era un monasterio. Tiene tres naves y un transepto y cercana al ábside se encuentran dos cámaras sin uso definido. Se le supone un uso monástico aunque eso no esta muy claro y aun hoy en día se discute su uso. 

El espacio central está ocupado por el cimborrio y la luz entra por este cimborrio por tres ventanitas de herradura del ábside y por unas aberturas en el espacio anterior al ábside donde se encuentran las celdas laterales dando bastante luminosidad al conjunto. 

Aparecen columnas adosadas a los pilares al igual que en Santa Comba de Bande, lo que inicia el desarrollo del pilar compuesto típico de épocas posteriores (Románico y Gótico) La zona del crucero y la cabecera que son las originales está cubierta por bóveda, el resto es plana de madera que es una construcción posterior ya que la original se perdió. Aparece una profusa decoración de relieves animales, frutales y bíblicos. 

Sobre el arco del pórtico aparece la cruz patada típica de los bárbaros. Tiene en su interior una serie de capiteles tronco-piramidales profusamente decorados con pasajes bíblicos, sobre ellos hay una línea de imposta a base de roleos vegetales y cabezas humanas y animales. 

Las columnas que se sitúan en las esquinas del transepto tienen la siguiente decoración inspirada en los libros miniados: La mano de dios deteniendo a Abraham para que no sacrificara a su hijo Isaac: El capitel tiene forma de prisma invertido y en su parte superior tiene un cimacio con decoración animalística, floral y roleos. La técnica utilizada en la cara labrada del capitel es la propia del mundo visigodo: bisel y cubeta o reserva para el fondo. Representa el momento en que Abraham intenta ofrecer a Yahvé, tal como éste se lo ha pedido, a Isaac, su único hijo. Le tiene agarrado por el pelo, cuando la mano de Dios le manda parar. A su derecha, enredado en matorrales, está el cordero que tendrá que sacrificar. En la parte superior se lee la siguiente inscripción: VBI HABRAAM OBTVLIT ISAC FILIVM SVVM OLOCAUPSTUM DNO. Este tipo de textos solía acompañar a las miniaturas de los libros. Está realizado con un estilo rudo y expresivo, sin tratamiento de la anatomía. Daniel en el foso de los leones, tiene las mismas características que el anterior. Además tienen frisos decorados con cruces patadas, motivos vegetales y formas geométricas. Los laterales de los capiteles llevan esculpidos a los evangelistas. 

Quintanilla de las Viñas (Burgos),  s. VII


Es una falsa basílica con decoración exterior, pero solo nos ha llegado la cabecera original. Al igual que San Juan de Baños, tenía Prótesis y Diáconicón. Podemos decir que gracias a las excavaciones efectuadas en los alrededores de la parte conservada, podemos conocer la estructura completa de la iglesia. 

Sería aparentemente similar a la de una basílica, aunque en su ordenación interior la importancia del brazo del crucero da lugar a la creación de una iglesia de cruz latina, en la que los espacios de las capillas, el brazo del crucero y la nave principal forman un mismo ambiente ritual, sin cerramientos mayores que el de arco toral. El resto de las dependencias, separadas por puertas estrechas y desplazadas hacia las esquinas, formaría espacios secundarios, con funcionamiento ocasional ajeno a la liturgia fundamental. Por los restos excavados podemos pensar que se trataba también de una iglesia monástica, ya que las estancias excavadas parece que se trata de restos de celdas. En la siguiente fotografía puede apreciarse las marcas de la planta original por los restos frente a la actuan fachada de la iglesia. La capilla mayor es cuadrada y conserva en las esquinas los arranques de una bóveda vaída que pudiera ser la original; la separación entre la capilla y el crucero está formada por un arco de herradura, con una traza y decoración de excelente calidad. 

Las jambas del arco están retranqueadas para dejar espacio a dos fustes de columna que descansan en bloques prismáticos y están rematados por otras dos piezas, a modo de impostas, que penetran en el muro; estas impostas son las que muestran la conocida representación del sol y la luna. El muro está realizado con sillar de calidad y en él destacan 3 hileras de sillares decorados con relieves de roleos de tipo floral y frutal en una franja, en otra se decora con círculos de soga en cuyo interior se esculpe el árbol de la vida y otros con aves. 

En el arco de entrada al transepto del que ya hablamos arriba aparecen las mismas temáticas. En el interior destaca el bajorrelieve de la imposta derecha en que se apoya el arco de entrada del ábside, representa a dos ángeles enfrentados en pleno vuelo que sostienen entre los dos un medallón circular con la efigie de un sol radiante, representado como figura masculina. Sus siluetas con trazos incisos, destacan con poco relieve sobre un fondo plano. Encima de la figura tenemos su nombre en letra visigoda. 

El otro bloque, situado en la imposta izquierda lo compone la misma composición pero representando a la luna como personaje femenino, así como los dos ángeles sosteniendo el circulo donde se encuentra, sobre la cabeza de la figura una luna creciente y su nombre: LUNA. 

Otros tres bloques semejantes, se encuentran colocados en el suelo del altar mayor, estos lógicamente no están situados en su posición original. Se especula si pudieran corresponder a parte de la sujeción del cimborrio. Uno de estos bloques representa una figura masculina de frente, llevando en la mano derecha una cruz procesional y dos ángeles iguales que en los anteriores bloques del Sol y la Luna. Su interpretación es que se trata de un Cristo imberbe en una escena de glorificación a través de la cruz. En ángel de la derecha también lleva en su mano una cruz. La grandeza del busto de Cristo se subraya aquí por la doble aureola retorcida que lleva en su cabeza. Ninguna realidad corpórea se percibe en el juego de líneas de los paños o de las alas de los ángeles, ni tampoco en la esquematización repetitiva de los rostros. Otros dos bloques conforman personajes de frente llevando libros, se interpretan como evangelistas, uno de ellos San Juan Evangelista. Están situados encima del bloque de Cristo en la escena de la glorificación a través de la cruz, en el suelo del altar. 

Otro bloque semejante, sigue la misma disposición, solamente que en este caso la figura es femenina, representa una mujer con la mano cruzada sobre el pecho. Se supone que se ha querido escenificar una imagen de la Virgen María, lo que nos mostraría una de las primeras imágenes de la Virgen que aparecen en el arte hispano. El último bloque situado en la clave del arco triunfal, representa a Cristo barbado con nimbo crucífero en actitud de bendición. Se especula que los dos bloques representando a los evangelistas pudieran estar situados a ambos lados de este último bloque. 

Conjunto Monumental de Tarrasa, s. VII


conocido como conjunto episcopal. Se trata de dos iglesias y un baptisterio, con la misma orientación y de ejes paralelos, diseñadas evidentemente como un único conjunto. Este tipo de grupos de edificios religiosos era bastante habitual, tanto en oriente como en el occidente europeo. Generalmente estaban formados por una iglesia catedral, un baptisterio y una tercera iglesia martirial o parroquial, que en Tarrasa serían respectivamente: Santa María, San Miguel y San Pedro  

Más Arte Visigodo en: http://altomedieval.ifastnet.com/artes/visigodo.htm  

sábado, 13 de febrero de 2010

ARQUITECTURA Y ESCULTURA GÓTICA ITALIANA DEL DUOCCENTO: ARNOLFO DI CAMBIO

ARNOLFO DI CAMBIO (1245-1310), escultor y arquitecto que se formó en el taller de Nicola Pisano con el que trabaja en la Iglesia de Santo Domingo de Bolonia y en la Catedral de Siena. En 1277 se traslada a Roma bajo el mecenazgo de Carlos de Anjou, para el que realiza en primer retrato (Museo Capitolino, Roma) que se realiza desde el mundo antiguo. Podéis verlo en:


Como arquitecto se le atribuyen los principales edificios góticos de Florencia, y si la atribución es correcta, como parece, nos encontramos ante uno de los mayores artistas de la Historia del Arte.


Su estilo proviene de la influencia de los Pisano, pero aporta novedades por el contacto con el arte clásico greco-romano en sus visitas a Roma. Será el gran iniciador de la tradición escultórica renacentista, influyendo en los grandes escultores del Cuatroccento.

Una de sus grandes aportaciones es la realización de grandes mausoleos de mármol, que es su material predilecto. Su estilo marcará tendencia y llegará hasta el Barroco.

Como novedad vuelve a trabajar el bronce, que se había abandonado desde el Arte Romano.

“Tumba de Santo Domingo” (1264-67, Iglesia de Santo Domingo, Bolonia) Mármol. Realizado como colaborador de Nicola Pisano, probablemente los relieves del lateral y de la parte posterior del sarcófago son de Arnolfo di Cambio.



"Tumba del Cardenal Annibaldi della Molara" (1276, Claustro de San Juan de Letrán, Roma), Mármol. Hoy desmembrado, los restos muestran una procesión de duelo, se atribuye a di Cambio por razones estilísticas. Se muestra como maestro en el conocimiento del relieve ático que luego heredarán los grandes escultores en mármol renacentistas. Las figuras aparecen en perfil, con un suave tratamiento de los ropajes y sin individualización en los rostros, aunque el volumen y el movimiento ya tienen importancia.




La imagen del Cardenal aparece recostada en el lecho y dormido, con los brazos cruzados sobre su vientre. Viste el traje cardenalicio y es interesante el estudio de las manos, no así el del cabello y el rostro que están aún poco evolucionados.



Fuente en Perugia: Mujer Sedienta (Galleria Nazionale dell'Umbria, Perugia 1281), estas figuras pertenecían a una fuente realizada en Perugia y que fue destruida en 1308. Nos han llegado varias figuras de mujeres pobres y sedientas que acuden a la fuente a saciar su sed.



"Tumba del Cardenal Braye" (1282, Iglesia de Santo Domingo, Orvieto) Mármol. Di Cambio comienza su carrera independiente de los Pisano con ésta gran obra que marcará el estilo de los grandes mausoleos renacentistas. Se trata de un conjunto escultórico que enmarca el sepulcro y se encuentra adosado al muro. Ya tiene mucho de la influencia clásica adquirida en Roma, que se añade al estilo marcado por Nicola Pisano. La tumba fue mutilada y en opinión de muchos expertos mal reconstruida. Coronando el conjunto se encuentra la figura de la Virgen y el Niño, a cuyos pies, a la izquierda del espectador, se sitúa la figura del Cardenal de rodillas presentado a la Virgen probablemente por San Marcos, su santo patrono. En la hornacina derecha aparece la imagen de otro santo que parece ser Santo Domingo. La manera de representar al difunto sigue la tradición francesa ya que aparece con vida.


Bajo éstas representaciones se encuentra el sepulcro enmarcado en dos cortinas laterales que se abren por dos acólitos dejando al descubierto la figura del Cardenal yacente. No se trata de un sarcófago clásico reutilizado, como era costumbre en la época. Se eleva esta representación del difunto sobre otro cuerpo decorado con columnas sogueadas que a su vez reposa sobre una base decorada con casetones clásicos (llamados Cosmati por la familia de artistas que introdujo éste tipo de trabajo) realizados a base de mosaicos polícromos.



Los acólitos que abren la cortina se encuentran como volando, y dan un dinamismo al conjunto muy característico y particular de éste escultor.



"El Sueño de José" (Catedral de Orvieto), Mármol. No se conoce su datación, pero lo incluimos aquí por ser un trabajo realizado en Orvieto.




“Baldaquino de San Pablo Extramuros” (1283, Roma) Mármol. La influencia del estilo romano se hace notorio en di Cambio, sobre todo por la realización de los Cosmati y la antigüedad clásica. Esto es lo que podemos observar en la realización de los dos grandes baldaquinos que realiza en Roma y de los que hablaremos ahora. Éste de San Pablo Extramuros lo realizó en colaboración con un tal Pietro, para muchos se trata de Pietro di Oderisio, que en ésta época trabajaba en Roma.



Lo que encontramos en éste baldaquino es la perfecta fusión de los estilos romanos y los provenientes de la tradición Gótica del norte de Italia.


“Baldaquino de la Iglesia de Santa Cecilia en el Trastévere” (1293, Roma) Mármol. Se encuentra en perfecto estado de conservación. Su autoría no crea dudas gracias a una inscripción encontrada recientemente. Lo que parece quedar claro es que Arnolfo di Cambio ya se había convertido para entonces en el referente artístico de la época.


Sigue los modelos ya usados en el Baldaquino de San Pablo Extramuros, pero refuerza las formas góticas a las que aplica profusamente decoraciones clásicas todo dentro de un maravilloso equilibrio. Eleva mucho la altura del baldaquino gracias a la utilización de columnas muy altas y estilizadas que se apoyan sobre unas molduras cúbicas decoradas con mosaicos cosmatescos. Las figuras son prácticamente de bulto redondo, independientes de la construcción arquitectónica del baldaquino, y entre ellas destaca la figura de San Tiburcio a caballo.


“Tumba del Papa Bonifacio VIII” (1294-1296, Museos Vaticanos, Ciudad del Vaticano), Mármol. Nos ha llegado fragmentado, ya que el conjunto era más monumental y se encontraba situado en otro lugar siendo destruido en 1605, esto hace complicada su reconstrucción a pesar de que nos han llegado documentos que pueden facilitarla. Se encuentra también enmarcada por dos ángeles que abren las cortinas que enmarcan el sepulcro. El papa se encuentra vestido con los ropajes papales y lleva el escudo de armas de la familia Caetani a la que pertenece. Todo el conjunto está cuajado de decoración de mosaico cosmatesco.




Gracias a los documentos encontrados podemos saber que el conjunto se encontraría en una pequeña capilla, en cuyo centro habría un altar dedicado al papa Bonifacio IV (608-615) y todo ello rodeado de una valla de hierro siguiendo los modelos de las basílicas Paleocristianas. La autoría del conjunto se atribuye a di Cambio gracias dichos documentos, según los cuales los mosaicos fueron realizados por Jacopo Torriti. El rostro del pontífice se tomó estando éste todavía en vida, lo que se convertirá en tradición a partir de éste momento.


“La Dormición de la Virgen” (1296-1303, Staatliche Museen, Berlín) Mármol. A partir de 1296 Arnolfo di Cambio comienza a viajar a Florencia donde ha iniciado los trabajos de construcción de la Catedral de Santa María de las Flores, cuyos planos realiza así como parte de la decoración escultórica de la fachada que hoy se encuentra en diferentes lugares. Entre los conjuntos planeados para esta fachada se encuentran unos sobre la Vida de la Virgen, la Infancia de Cristo, Profetas y Santos, e imágenes de los papas todo ello rodeando la imagen de la Madonna con el Niño. Estas representaciones se iban a situar en nichos de la parte baja del muro de la fachada. Aquí podemos ver una de las primeras esculturas que realizó para el conjunto de representaciones de la Vida de la Virgen, en este caso el episodio de la Dormición o muerte de María.


“Estatua de San Pedro” (1300, Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano) Bronce. Es uno de los escasísimos ejemplos en bronce que nos han llegado de época medieval. Su realización es plenamente gótica: frontalidad, hieratismo, inexpresividad, leve tratamiento del ropaje,... pero ya empieza a entroncar con formas clásicas en el tratamiento del volumen y la herencia del clasicismo greco-romano. Ya encontramos un ligero tratamiento del cabello, con rizos detallados en el pelo y la barba. La figura en conjunto es un modelo de gravedad y solemnidad, porta las llaves, las sandalias y aparece bendiciendo, de manera que subraya el carácter de columna de la Iglesia. Originalmente se situó en el exterior de la Basílica en el llamado ábside de San Martín, pero en 1603 se trasladó a su interior.


“Santa Reparata” (1310, Museo de la Opera del Duomo, Florencia) Mármol. Formaba parte del conjunto sobre la Infancia de Cristo que decoraba la fachada de Santa María de las Flores. Se trata de la Santa a la que estaba dedicada la antigua Iglesia sobre la que se construyó la Catedral.



“Madonna” (1310, Museo de la Opera del Duomo, Florencia) Mármol. Formaba parte del conjunto sobre el nacimiento de Cristo de la Fachada de la Catedral.



“Madonna con el Niño” (1310, Museo de la Opera del Duomo, Florencia) Mármol. Se trata de la figura central de la Fachada de la Catedral. Di Cambio se muestra aquí como claro precedente del clasicismo por el estudio del volumen, el clasicismo en las formas y la expresividad, se trata ya de un escultor maduro y evolucionado.


“La Natividad” (Santa María la Mayor, Roma) Mármol. Durante el pontificado de Teodoro I (642-649) se enviaron a Roma las reliquias de lo que se dice era el pesebre, que se encuentran en la Basílica de Santa María la Mayor. El papa Nicolás IV desarrolló entre 1288 y 1292 la idea de realizar un conjunto escultórico de la Natividad para arropar las reliquias.



Hoy día solo nos han llegado del conjunto realizado por Arnolfo di Cambio una serie de figuras que formaban parte del conjunto, las principales la Virgen y el Niño se perdieron siendo sustituidas por unas realizadas por Pier Paolo Olivieri en el siglo XVI, el conjunto arquitectónico también se perdió.


"Cabeza de Joven" (Museo de la Opera del Duomo, Pisa) Catedral de Pisa. Se trata de una de las figuras que decoraban el baptisterio y que se atribuye a Di Cambio.




Como Arquitecto se le atribuye el diseño los planos para la construcción de:

“Catedral de Santa María de las Flores” (1296, Florencia), que sería culminada por Fillipo Brunelleschi. La planeó para convertirse en el templo más grande de la cristiandad, pero su diseño fue alterado posteriormente así como reducido su tamaño. Se trataba de una gran Basílica de tres naves separadas por arcos apuntados, la central coincidía con el tamaño de la Iglesia de Santa Reparata, sobre la que se construyó.



La cabecera estaría cubierta por una gran cúpula octogonal. Tras su muerte se detuvo la construcción durante treinta años, y no se finalizaría hasta 170 años después. Giotto y Andrea Pisano retomarían la dirección de las obras siguiendo los planos de Di Cambio. La fachada fue diseñada por él, pero transformada por Giotto.



“Iglesia de la Santa Cruz” (Santa Croce, 1294, Florencia), Basílica franciscana para la que diseñó los planos, se construyó sobre los restos de una pequeña iglesia construida poco después de la muerte de San Francisco. Se convirtió en el centro de encuentro de las grandes familias florentinas así como de los intelectuales y artistas, al tiempo que acogió a lo largo de los dos siguientes siglos las obras de arte de los más grandes. Acoge las sepulturas de muchos grandes de la cultura italiana, entre ellos Nicolás Maquiavelo, Galileo Galilei, Miguel Ángel Buonarrotti, Vasari y Lorenzo Ghiberti.



Planta basilical de tres naves, cubierta por madera a dos aguas. Utiliza arcos apuntados sobre pilar octogonal. La cabecera con un gran ábside octogonal que divide los laterales en diez capillas familiares (cinco a cada lado del ábside central) cuajadas de pintura.



“Palacio Vecchio” (1299, Florencia) Traducido como “Palacio Viejo”, Palacio de la Signoria o Palacio Ducal. Realizó los planos incorporando la torre Foraboschi a la fachada, aunque posteriormente tuvo que ser reconstruida ya que tenía peligro de derrumbe. La terminarán otros artistas en 1314. Marca el modelo que se seguirá en todos los palacios medievales y renacentistas, con la superposición de cuerpos que juegan con las formas de las ventanas, en el caso de éste palacio hay diversidad de ventanales en los cuerpos, no siendo simétrico, y utiliza ventanas de corte gótico enmarcadas en arco de medio punto y ventanas cuadrangulares.


La parte alta culmina en forma de almenas como en los castillos medievales, y al igual que en otras Signorias sobresale la torre cuadrangular almenada. El patio y el interior fueron realizados posteriormente.



sábado, 30 de enero de 2010

PINTURA GÓTICA ITALIANA DEL DUOCCENTO: CIMABUE

CIMABUE, Cenni di Pepo (Giovanni) Cimabue (Florencia, 1240?-1302?) Pintor florentino de tradición bizantina que se considera el padre de la pintura gótica italiana e inspirador de las corrientes trecentistas. Fue maestro de Duccio y de Giotto que a su vez fundaron las dos escuelas principales del Gótico Trecentista, por lo tanto podemos considerarlo como primer inspirador del Renacimiento. Dante, contemporáneo suyo, lo considera como uno de los más grandes, solo superado por Giotto.

Lo irónico de todo esto es que sólo el mosaico de San Juan que se encuentra en la Catedral de Pisa puede atribuirse con seguridad a éste pintor, el resto es de atribución dudosa. De ser ciertas las atribuciones se podría considerar como el mayor pintor del Duoccento e inspirador de las dos grandes corrientes del Treccento. Pero muchas de sus obras son atribuidas por los expertos a la mano de pintores romanos como Cavallini y Torriti por su gran naturalismo, de menor consideración que Cimabue, pero de los que debió recibir cierta influencia durante el tiempo que estuvo en Roma, en 1272.

Su estilo es el propio de la pintura Gótico Bizantina, pero añade aspectos propios que la irán diferenciando, como un ligero interés por el estudio del espacio, el volumen y el movimiento. Pinta temple sobre tabla, frescos y mosaicos.

Crucifijo (1268-1271, San Domenico, Arezzo) Su atribución a Cimabue data del siglo XX como resultado de diversas investigaciones. Lo que parece seguro es que la imagen superior en la que aparece un Cristo bendiciendo es de otro pintor. En los extremos de los brazos de la cruz, como es tradicional en los crucifijos bizantinos y trecentistas, aparecen las imágenes de la Virgen María y San Juan. La figura de Cristo parece retorcerse en la Cruz, lo que Cimabue representa curvando exageradamente el cuerpo.


Frescos de la Basílica Alta de Asís, (1280-1283) Los frescos atribuidos a Cimabue se encuentran al fondo del transepto izquierdo de la Basílica y en el presbiterio. Se consideran la cumbre de la pintura al fresco del Gótico previo a Giotto. Muestra tanto decoración geométrica como figurada.



Al fondo del transepto encontramos la escena de la Crucifixión rodeada de representaciones del Apocalipsis. La luneta superior a ésta representación nos muestra la imagen de Cristo en Gloria. Los ángeles que aparecen en el interior del arco se encuentran en mejor estado que el resto de las representaciones y muestran el gusto por el color que caracterizaba al maestro, aunque muchos lo atribuyen a la mano de Duccio. A la derecha de la Crucifixión aparece la Visión del Trono del Apocalipsis y el Libro de los Siete Sellos, en ínfimas condiciones.




En el ábside encontramos la historia de la Virgen María en muy malas condiciones, y el la zona media del transepto las imágenes de los cuatro evangelistas con sus símbolos.


Beso de Judas, tradicionalmente atribuido a Cavallini, hoy muchos autores lo consideran salido de la mano de Cimabue o al menos inspirado por él. Se encuentra también en el transepto izquierdo de la Basílica.


Frescos de la Basílica Baja de Asís: Madonna entronizada con el Niño, san Francisco y cuatro ángeles, se encuentra en el transepto derecho de la Basílica Baja de Asís. Es una de las atribuciones más complicadas de Cimabue así como su datación, sobre todo por el estado en que quedó tras las restauraciones del siglo XIX. Generalmente se considera que fue realizado con posterioridad a los frescos de Cimabue en la Basílica Alta.




“Maestà” (1285-1286, Galleria degli Uffici, Florencia) Originalmente decoró el altar de la Iglesia de la Santísima Trinidad de Florencia. Sigue los modelos del Arte Bizantino y medieval de realizar a la Virgen entronizada con el Niño y rodeada de ángeles. En realidad las imágenes de la Virgen en Majestad la muestran como Reina del Paraíso. En la parte baja las figuras de cuatro personajes de la Biblia que simbolizan la fundación del Reino de Cristo: Los profetas Jeremías e Isaías bajo los arcos laterales, Abraham y el Rey David bajo el trono. Esta Madonna muestra las mismas características que la del Louvre, así como es clara su influencia en la Madonna Rucellai de Duccio. A pesar de tener una gran carga de influencia bizantina, Cimabue ya inicia el camino de tratar de estudiar el espacio, lo que hace superponiendo las figuras y jugando con las formas cóncavas de la base trono.


Crucifijo (1287-1288, Museo de la Opera del Duomo, Florencia) Sigue las mismas características que el que ya vimos, con el cuerpo de Cristo exageradamente curvado. Sufrió una destrucción parcial en la riada de 1966.



“Madonna entronizada con ángeles” (1290, Museo de Louvre, parís) Vasari sitúa esta pintura en la Iglesia de San Francesco de Pisa. Fue trasladada a Francia en 1811, durante la invasion napoleónica. Restaurada a mediados del siglo XX mostró las malas condiciones en las que se encontraba, teniendo que reconstruir las figuras centrales. A raíz de ésta restauración algunos autores la atribuyeron a Duccio.


“Mosaico: San Juan Evangelista” (1301-1302, Catedral de Pisa) Es la obra que con seguridad puede atribuirse a Cimabue y forma parte de una Crucifixión que se terminó mucho después de la muerte del autor, en 1321 y que se debió a otra mano.

“Madonna entronizada con el Niño, San Francisco, Santo Domingo y dos ángeles” (fecha desconocida, Galleria degli Uffici, Florencia) su atribución a Cimabue es incierta.



“Madonna entronizada con el Niño y dos ángeles” (datación desconocida, Santa Maria dei Servi, Bologna). La atribución a Cimabue es dudosa. Se encuentra en muy mal estado.