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lunes, 21 de marzo de 2016

ARQUITECTURA RENACENTISTA ITALIANA DEL CINQUECENTO: MIGUEL ÁNGEL BUONARROTTI

Miguel Ángel di Lodovico Buonarroti Simoni ( 1475, Caprese - 1564, Roma) nació en Caprese, un pueblo del territorio florentino, donde su padre, llamado Ludovico Buonarroti Simoni fue juez residente. Fue el segundo de cinco hijos varones que Ludovico tuvo con Francesca di Neri del Miniato di Siena.


Retrato realizado por Volterra

Unas semanas después del nacimiento de Miguel Ángel la familia regresó a Florencia, vivían de unas pequeñas rentas procedentes de una cantera de mármol y una pequeña finca que tenían en Settignano, pueblo donde Miguel Ángel había vivido durante la larga enfermedad y muerte de su madre; allí quedó al cuidado de la familia de un picapedrero.

Primer Periodo Florentino (1488-1496)

En 1488, después de superar la oposición de su padre, fue aprendiz de Domenico Ghirlandaio durante tres años. Más tarde Miguel Ángel intentó omitir este hecho para que pareciera que nunca había aprendido en un taller; porque fue él más que cualquier otra persona quien introdujo la idea de las "Bellas Artes" desconectando con la pintura anterior. Su estancia en el taller de Ghirlandaio también debió coincidir con su trabajo como escultor en el jardín de los Medici, donde se encontraba la colección de antiguedades clásicas seleccionadas por Bertoldo. Este trabajo le hizo entrar en el círculo de los Medici como un familiar más, según cuenta Vasari, quien dice que Miguel Ángel aprendió principalmente en el círculo de artistas de los Medici. Pero seguramente fue Ghirlandaio quien le enseñó la técnica del fresco, y es probable que fuera en su taller donde realizó los dibujos inspirados en los grandes maestros florentinos del pasado (copias de Giotto y Masaccio, ahora en el Louvre, en Munich y en Viena). Miguel Ángel realizó al menos dos relieves a los 16 años de edad, “La batalla de los centauros” y “La Virgen de la Escalera” (1489-1492), que muestran que él ya había alcanzado un estilo muy personal a una edad muy temprana.

Realmente a los 16 años mi mente era una batalla campal: mi amor por la belleza pagana, el desnudo masculino, estaban en guerra con mi fe religiosa. Una polaridad de temas y formas… unas espirituales, otras terrenales. He mantenido estos relieves sobre las paredes de mi estudio hasta hoy.“ (MAB)

En 1492 muere Lorenzo de Medici. Es entonces cuando Miguel Ángel realiza sus estudios de anatomía con la ayuda del Prior del Hospital de Santo Spirito, para quien realizó un crucifijo de madera que en su momento se colocó en el altar mayor de la Iglesia. Un crucifijo de madera encontrado allí, y que hoy se encuentra en la Casa Buonarroti, se ha atribuido al artista por algunos investigadores. Los siguientes años se caracterizaron por la expulsión de los Medici de Florencia y la Teocracia sombría creada por Savonarola, pero Miguel Ángel evitado lo peor de la crisis marchó a Venecia y después a Bolonia donde entre 1494 y 1495 ejecutó varias esculturas de mármol para el Arca  de Santo Domingo en la Iglesia del mismo nombre.

Primer Periodo Romano (1496-1501)

En 1495 viaja a Roma, y allí esculpió la primera de sus obras importantes, “la Piedad del Vaticano”, que completó con el cambio de siglo. En esta escultura muestra que había llegado a dominar la anatomía y los pliegues de los paños, pero por encima de todo muestra su maestría en la forma en la que representa a un hombre adulto sobre el regazo de una mujer dispuestos en una composición piramidal.

Segundo Periodo Florentino (1501-1505)

La Piedad le dio fama y volvió a Florencia en 1501, ya como famoso escultor, permaneciendo allí hasta 1505. Durante estos años estuvo muy activo, tallando el gigantesco David, La Madonna de Brujas e iniciando la serie de los Doce Apóstoles de la Catedral de Florencia que le fue encargada en 1503 pero que nunca terminó (el San Mateo que ahora se encuentra en la Academia es la única que realizó). Casi al mismo tiempo pintó el Tondo Doni de la Sagrada Familia con San Juan Bautista e hizo el tondo de mármol de la Virgen con el Niño.

Después de terminar el David en 1504, comenzó a trabajar en el gran fresco para el Salón del Consejo de la nueva República de Florencia, debía situarse junto al encargado a Leonardo da Vinci. Ambos frescos quedaron sin terminar y el grandioso proyecto de emplear a los dos artistas vivos más importantes para la decoración del Ayuntamiento de su ciudad natal quedó en la nada. Del fresco de Miguel Ángel, que representaría la batalla de Cascina, un incidente en la Guerra de Pisa, nos han llegado unos cuantos estudios y copias de un fragmento a gran escala. La escena, que se conoce como los bañistas, sirvió de inspiración durante muchos años a los artistas jóvenes de Florencia y, por su énfasis en el estudio del desnudo, se convirtió en referencia para la expresión de las emociones, ejerciendo una enorme influencia en el posterior desarrollo del arte italiano -especialmente Manierismo- y por lo tanto en el arte europeo en su conjunto. Esta influencia es más fácilmente detectable en su siguiente obra importante, el techo de la Capilla Sixtina. La batalla de Cascina quedó incompleta porque la Signoria de Florencia encontró más conveniente que Miguel Ángel cumpliera con la solicitud del Papa Julio II, que estaba ansioso por tener una tumba de acuerdo a su grandeza, aunque algunos defienden que Miguel Ángel se negó a seguir trabajando cerca de Leonardo, y que se produjo un choque de genios.

Segundo Periodo Romano (1505-1516)

La realización de la tumba de Julio II fue para Miguel Ángel una auténtica tragedia. Esto se debió a que Miguel Ángel y el Papa tenían el mismo temperamento ardiente -y en gran medida se admiraban mutuamente- y los enfrentamientos empezaron enseguida, pero también porque, después de la muerte de Julio II en 1513, estaba bajo la presión constante de los sucesivos papas para que abandonara sus obligaciones contractuales y trabajara para ellos, al tiempo que sufría la urgencia de los herederos de Julio, que lo acusaron de malversación de fondos. El proyecto original para la vasta tumba independiente con cuarenta figuras quedó reducido sustancialmente gracias a un segundo contrato en 1513, elaborado después de la muerte de Julio II; en virtud de este contrato, el Moisés, que era la principal figura de la tumba existente, quedó como una figura subsidiaria. Otras dos figuras, los esclavos que se encuentran en el Louvre, se realizaron en virtud de este segundo contrato, pero se abandonaron posteriormente. Se firmó un tercer contrato en 1516, que fue seguido por un cuarto contrato en 1532, y un quinto y último en 1542, según el cual quedó establecida la versión que existe hoy día, desgraciadamente alejada de la concepción original, y que se llevó a cabo en su mayor parte por los asistentes de Miguel Ángel bajo la supervisión del maestro. La obra no se encuentra en el Vaticano, siendo uno de los Papas que no está enterrado allí, sino en San Pietro in Vincoli, que era la iglesia titular de Julio II, y se inauguró en 1545. Tenía entonces Miguel Ángel 70 años y había pasado casi cuarenta años trabajando en la tumba.

En 1506 sus disputas con Julio II cesaron momentáneamente, éste había llegado a amenazarlo con la excomunión, y Miguel Ángel realizó una colosal estatua de bronce del Papa que el artista destruyó en 1511. 

En 1508 comenzó su obra más importante en Roma, el techo de la Capilla Sixtina en el Vaticano para Julio II, que, como de costumbre, estaba impaciente por verlo terminado. Insatisfecho con los métodos normales de trabajo y con las habilidades de los asistentes, Miguel Ángel determinó  ejecutar la totalidad de esta vasta obra prácticamente solo. Trabajando bajo unas dificultades terribles tal y como divertidamente describe en uno de sus poemas, la mayoría de las veces pinta tumbado boca arriba y nunca es capaz de conseguir estar lo suficientemente lejos del techo como para poder ver lo que estaba haciendo; completó la primera parte, la más cercana a la puerta, en 1510. La enorme empresa se completó en 1512, Miguel Ángel era entonces tan diestro que fue capaz de ejecutar la segunda mitad de forma más rápida y libre. Nada más terminarla fue reconocida como la obra suprema de la Historia de Arte, por encima del trabajo que Rafael realizó en  las Estancias del Vaticano. A partir de entonces Miguel Ángel fue considerado universalmente como el artista vivo más grande, a pesar de que tenía sólo 37 años y que aún vivían Leonardo y Rafael que era aún más joven. A partir de este momento, surge el mito del artista como un ser sobrehumano, diferente a los hombres ordinarios, y por primera vez se usó la frase 'Il Divino Michelangelo' sin que pareciera una blasfemia.

Tercer Periodo Florentino (1516-1534)

En 1516 Miguel Ángel regresó a Florencia. Su nuevo mecenas era el Papa León X, el hijo menor de Lorenzo de Medici, que había conocido a Miguel Ángel en su niñez; y que ahora le encarga completar la fachada de San Lorenzo, la iglesia de la familia Medici en Florencia. Miguel Ángel desperdició cuatro años en este trabajo y no llegó a nada. En 1520 comenzó la planificación de la capilla de los Medici, una capilla funeraria en honor a cuatro de los Medici, dos de ellos considerados los más gloriosos de su familia. La capilla está unida a la Iglesia de San Lorenzo. 

León X murió en 1521 y entonces el artista detiene el trabajo, no será hasta 1523 con la llegada al trono pontificio de otro Medici, Clemente VII, que se reanude el proyecto. El trabajo comenzó en 1524, al mismo tiempo que se le encarga el diseño de la Biblioteca Laurenziana en el claustro de la misma iglesia. Ambos edificios se consideran obras cumbres de historia de la arquitectura; pero la decoración escultórica de la capilla, que es parte integral de la arquitectura, nunca llegó a completarse.

En 1527, los Medici fueron expulsados de nuevo de Florencia, y Miguel Ángel, que era políticamente republicano a pesar de sus estrechos vínculos con los Medici, tomó parte activa en la guerra entre 1527-1529 en contra de los Medici (aunque en un momento de pánico durante 1529 huyó de la guerra), supervisado las fortificaciones florentinas hasta la capitulación en 1530. Durante los meses de confusión y desorden que siguieron a la guerra en Florencia, siendo proscrito por su participación en la lucha, parece que permaneció escondido con la ayuda del Prior de San Lorenzo. Una serie de dibujos en las paredes de la cripta oculta bajo la capilla de los Medici se han atribuido a él. Más tarde fue perdonado, y se puso a trabajar una vez más en la capilla hasta que, en 1534, abandonó Florencia y se instaló en Roma definitivamente.

Tercer Periodo Romano (1534-1564)

De inmediato recibió el encargo de pintar su siguiente gran obra, “El Juicio Final” en la pared del altar de la Capilla Sixtina. Comenzó a trabajar en él en 1536. En el intervalo se había producido el saqueo de Roma y la Reforma, y ​​la confianza y el humanismo cristiano neoplatónico del techo había cuajado en el pesimismo y el desaliento. La elección del tema es indicativo del nuevo estado de ánimo, como es el hecho curioso de que la boca del infierno se sitúa sobre el mismo altar donde, durante los servicios, se encuentra un crucifijo que simboliza a Cristo de pie entre el hombre y la condenación. Se dio a conocer en 1541 y causó una sensación solamente comparable a su propio trabajo de treinta años antes; fue la única de sus obras por la que fue tan denostado como alabado; escapó por muy poco de la destrucción, aunque no escapó de la mutilación que sufrieron muchas de las figuras desnudas al ser 'vestidas' después de su muerte. La mayor parte de las ideas de Manierismo se plasman implícita o explícitamente en el fresco y, más que nunca, exalta la grandiosidad del desnudo, el estudio de los escorzos y el retorcimiento de las poses . Pablo III, que había encargado la pintura, le pone a trabajar inmediatamente en dos frescos más para su propia capilla, la Capilla Paulina; éstos se comenzaron en 1542 y terminaron en 1550. Representan la Conversión de San Pablo y la Crucifixión de San Pedro.

Miguel Ángel tiene ya 75 años de edad. Tiempo atrás, entre 1538-1539, se pusieron en marcha los planes para la remodelación de los edificios que rodean el Capitolio, el centro cívico y político de la ciudad de Roma. El proyecto de Miguel Ángel no se inició hasta finales de la década de 1550 y no se terminó hasta el siglo XVII, el artista había diseñado una gran plaza de forma ovalada, con la famosa estatua ecuestre de bronce del emperador romano Marco Aurelio en el centro. 

Desde 1546 Miguel Ángel es cada vez más activo como arquitecto; fue nombrado Arquitecto Jefe de la Basílica de San Pedro y estaba haciendo más de lo que se había hecho durante treinta años. Fue la mayor empresa arquitectónica de la cristiandad, y Miguel Ángel lo hizo, como hacía todas sus obras, únicamente para la gloria de Dios.

En sus últimos años realizó una serie de dibujos de la Crucifixión, escribió gran parte de su poesía y realizó el tallado de la Piedad (ahora en Florencia) pensada originalmente para su propia tumba, así como la casi abstracta Piedad Rondanini. Esta última obra, en la que las formas de Cristo muerto se confunden con los de su madre, está cargada con una intensidad emocional que los contemporáneos conocieron como la 'terribilità' de Miguel Ángel. Estaba trabajando en ella poco antes de su muerte a los 89 años, sucedida el 18 de febrero de 1564.

Aspectos de su vida

A diferencia de cualquier otro artista anterior, Miguel Ángel fue objeto de dos biografías en vida. La primera de ellas la hizo Vasari, que concluyó la primera edición de su 'Vite' (1550) en vida del artista. En 1553 se publicó "Vida de Miguel Ángel” escrita por su alumno Ascanio Condivi, que se puede considerar casi una autobiografía, ya que estuvo promovida por en propio Miguel Ángel para corregir algunos errores de Vasari. Vasari, sin embargo, se acercó más al artista, del que se hizo amigo, siendo también su admirador más fiel, y esto se hizo patente en la segunda edición de la obra de Vasari (1568) publicada después de la muerte de Miguel Ángel. En ella nos da la biografía más completa de cualquier artista hasta ese momento, y es una guía fiable sobre la opinión que tenían sus contemporáneos del hombre que puede presumir de ser el más grande escultor, pintor y dibujantes que ha vivido, así como uno de los más grandes arquitectos y poetas. Miguel Ángel es el arquetipo del genio. Está enterrado en la Iglesia de la Santa Croce en Florencia.

En lo que respecta a su vida amorosa, Miguel Ángel nunca se casó, al igual que no lo hicieron ni Leonardo ni Rafael, y siempre se especuló con su posible homosexualidad, ya que su obra poética muestra numerosos sonetos dedicados a jóvenes cercanos a él, entre los que destaca Tommaso Cavalieri. Respecto a la relación con las mujeres, mantuvo una de carácter platónico con Victoria Colonna, mujer que fomentaba las artes y las letras en Roma, con la que intercambió numerosos sonetos y que le dejó sumido en el dolor a su muerte en 1547. Con ella había compartido, no solo su gusto por el conocimiento y la poesía, sino también un camino espiritual que le lleva a desarrollar una profundidad mística notable, que se verá reflejada en sus escritos.

Su Estilo

Miguel Ángel es, pues, la gran figura del Renacimiento, introducirá en Manierismo que será el enlace con el Barroco. Su principal interés estará en la escultura, y tratará a la arquitectura y a la pintura como si de esculturas se tratara.

El fresco puro era su técnica de pintura preferida; despreciaba la pintura al óleo, aunque una obra inacabada ahora autentificada: El Entierro, que se encuentra en la National Gallery, está realizada en óleo con una pintura de base al temple. Era éste, el temple, su principal técnica en la pintura exenta.

Pero como ya se ha dicho, será la escultura su empresa favorita, en ella plasmará su ideal de la libertad, sus sentimientos y su misticismo. Trabaja siempre con mármol rosa de Carrara. Sus características son: 
  • Dominio de las formas clásicas, el descubrimiento del Laoconte le marca profundamente.
  • Acentuación del movimiento, que le lleva al Manierismo.
  • Predominio del retrato.
  • Búsqueda del estudio anatómico, especialmente el masculino.
  • Monumentalidad de las figuras.
Domina tanto el relieve como el bulto redondo, que a veces deja inacabado (non finito). Su método habitual era delinear la figura en la parte delantera del bloque y, tal como él mismo escribió, "liberar la figura aprisionada en el mármol”, trabajando de manera constante hacia el interior, con detalles más acabados. De vez en cuando realizó bocetos de partes de una figura, y nos han llegado pequeños modelos de cera, así como uno grande, hechos como guía para los colaboradores que trabajan en las figuras de la Capilla Medici. Los cuatro esclavos destinados a la tumba de Julio II que se encuentran en la Academia de Florencia son un buen ejemplo de su técnica de talla directa y su uso consistente de varios tamaños de cincel. 


También han llegado a nosotros numerosos dibujos y bocetos para frescos.

OBRA:



ARQUITECTURA RENACENTISTA ITALIANA DEL CINQUECENTO: DONATO BRAMANTE


Donato D'Angelo Bramante (1444 Monte Asdruvaldo, hoy Fermignano - 1514 Roma) fue el arquitecto más importante del Alto Renacimiento. Seguidor de la obra de Alberti y Brunelleschi, sus aportaciones inspirarán a todos los arquitectos de su época, empezando por Miguel Ángel. Y por ello se le considera el introductor del Alto Renacimiento o Renacimiento Clásico. Pero primero fue pintor y destacó como tal, y fue trabajando en el norte de Italia donde recibió las influencias de Piero della Francesca y Andrea Mantegna

Se formó en Urbino, en 1477 lo encontramos trabajando en Bérgamo y en 1480 se traslada a Milán donde trabaja para Ludovico “el Moro” Sforza como artista de la corte, y donde entra en contacto con Leonardo da Vinci. Tras la expulsión de su mecenas de Milán en 1499 se traslada a Roma donde trabaja para el Papa. Es en Roma donde da rienda suelta a su genialidad, especialmente gracias a una pequeña construcción financiada por los Reyes Católicos españoles y que pone las bases de toda la arquitectura posterior: el Templete de San Pedro in Montorio, que es el resultado de su profundo estudio de la antigüedad clásica y la aplicación de su técnica ilusionista. Su fama se extiende cuando recibe el encargo de realizar los planos y la construcción de la nueva Basílica de San Pedro que no concluirá, ya que fallece, pero cuyo diseño sirve de punto de partida para la obra de Sansovino, Sangallo, Rafael y Miguel Ángel.

Bramante se especializó en la técnica ilusionista del trampantojo (trompe-l'œil), pinturas murales en las que se aplica una técnica de perspectiva mediante el uso de luces y sombras que acentúan el realismo y que consiguen dar, bien profundidad, pareciendo que la escena se prolonga hacia el fondo, o bien apariencia de relieve, que hace que la pintura parezca sobresalir de la superficie. A ello une la monumentalidad de sus figuras que influirá en la escuela lombarda. Esta técnica será la que aplique a su obra arquitectónica, buscando ampliar espacios mediante efectos de profundidad y que consigue utilizando todo el espacio en el que se ubica el edificio, como vemos en San Pedro in Montorio. Aplicará sus técnicas también al urbanismo, principalmente en Roma.

Sus edificios, en los que utiliza principalmente la planta centralizada y la de cruz griega, buscan el efecto escultórico, es decir, pueden ser contemplados desde cualquier punto de vista, a diferencia de las construcciones monofocales anteriores, en las que sólo la fachada principal destacaba por su diseño. Ahora se trata de conseguir la perfección, y para ello todas las fachadas deben ser diseñadas con el mismo interés.

Heráclito y Demócrito (1477, fresco transferido a lienzo, Pinacoteca de Brera, Milán). Esta obra es también conocida como el filósofo que llora y el filósofo que ríe. Representa a los filósofos griegos Demócrito, con su atributo el globo terrestre (hacia 460 - 370 a. Cto.) y Heráclito (hacia 540 - 475 a. Cto.).


Demócrito, filósofo griego, nacido en Abdera, en Tracia, era conocido como el filósofo de risa porque encontró diversión en la locura de la humanidad (decía que los ciudadanos de Abdera eran proverbialmente estúpidos). Su sistema filosófico chocaba con el de Heráclito de Éfeso, conocido como el "oscuro" , que tenía fama de ser una persona melancólica. Séneca, Juvenal y otros filósofos clásicos, hablaban de ellos como par de contrarios. Los humanistas florentinos, que conocían bien los textos clásicos referidos a estos filósofos, utilizan esta pareja para asegurar que los filósofos podían tener un carácter alegre.

Interior de una Iglesia (1480, grabado, Pinacoteca de Brera, Milán). Este grabado fue realizado por el grabador Bernardo Prevedari en 1481 sobre el dibujo realizado por Bramante un año antes.


El hombre de la Alabarda (1481, fresco transferido a lienzo, Pinacoteca de Brera, Milán). Este fresco, junto con los tres siguientes, provienen de la antigua casa de la familia Panigarola, más tarde propiedad de la familia Prinetti, donde Bramante decoró el llamado Salón de Varones. Estas pinturas se arrancaron del muro, se pasaron a lienzo y se trasladaron a la Galería Brera en 1901. Probablemente fuera un encargo de Gottardo Panigarola, Canciller de Gian Galeazzo Sforza, duque de Milán. Según Lamazzo, en ellos se retrata a los soldados más famosos de la época: Pietro Suola el Viejo, Giorgio Moro da Ficino y Beltrame. La ubicación original de los frescos requiere que espectador las contemple desde abajo. En esa posición los soldados parecen asomar y colgar sobre el espectador, sus formas gigantescas parecen salir de los marcos arquitectónicos. La perspectiva firme y la luminosidad de la composición son características de Bramante.


Influenciado por su trabajo como arquitecto, Bramante crea aquí un espacio claramente definido en el que coloca sus figuras heroicas. Las representaciones están diseñadas de tal forma que resaltan la tridimensionalidad del nicho arquitectónico: La alabarda (que ha sido cortada) creaba un efecto de profundidad en el conjunto, mientras que el manto, que parece hecho en relieve, hace resaltar la figura hacia el exterior.

El hombre del Espadón (1481, fresco transferido a lienzo, Pinacoteca de Brera, Milán). En este ejemplo se ven con claridad las influencias del arte del norte de Italia sobre Bramante, especialmente de Mantegna, a la hora de realizar imágenes monumentales, algo frías y de trazos geométricos.


Hombre de Armas (1481, fresco transferido a lienzo, Pinacoteca de Brera, Milán). En este ejemplo Bramante se nos muestra como el gran retratista que podría haber llegado a ser. Se trata de un rostro vivo, que muestra toda la psicología del personaje, y esto lo consigue con la magnífica realización de los ojos, que nos reflejan a un hombre de armas íntegro y digno.


Altar de Santa Maria Presso San Satiro (1485, fresco, Iglesia de Santa María Presso San Satiro, Milán). En este fresco Bramante pone toda su maestría como pintor para ampliar las dimensiones de la Iglesia. La Iglesia estaba siendo reformada y Bramante participó en dicha reforma, pero no como arquitecto, sino como pintor. La reforma de la Iglesia la realizó Giovanni Antonio Amadeo, pero la sacristía también la realizó Bramante siguiendo los modelos de planta centralizada.


Desde los pies de la iglesia, el interior del coro parece extenderse tres tramos más allá del crucero bajo una bóveda de cañón equivalente a la de la nave, pero el espacio que vemos no existe. 


La idea era ampliar la Iglesia por la cabecera para construir el coro, pero las construcciones que la rodeaban lo impidieron, por esto se vio obligado, en el cenit del arte renacentista de engaño, a crear esta ilusión. El efecto es el resultado de una decoración cuidadosamente calculada (trampantojo) sobre la pared plana; la profundidad real es de un metro.


Cristo en la columna (1490, temple sobre tabla, Pinacoteca de Brera, Milán). Pintado para la Abadía de Chiaravalle, cerca de Milán. Mencionado por Lomazzo como obra de Bramante, es considerada por algunos estudiosos como obra de Bramantino y para otros se trata de una colaboración entre los dos artistas.


El torso de Cristo, tallado como una columna, es un buen ejemplo de la monumentalidad geométrica que caracteriza la obra pictórica de Bramante y que también aplicará a la arquitectura. A través de la ventana, que derrama un chorro de luz sobre el cabello de Jesucristo, podemos ver un río que transcurre en un paisaje de fondo rocoso, el uso de la luz nos recuerda al modo de trabajar de Leonardo, que debió influenciar mucho a Bramante en esta época.

Plaza Ducal (1492-1496, Vigevano). Vigevano es una ciudad en la provincia de Pavía, Lombardía. La Piazza Ducale es una de las mejores plazas de Italia. Es un rectángulo alargado que está casi en las proporciones ideales 1/3 defendidas por el teórico de la arquitectura, Filarete. Su diseño se atribuye a Bramante, pero lo único que es seguro es que fue construida por orden de Ludovico el Moro, iniciándose en 1492 y terminándose en 1493 en un tiempo récord, algo inusual para principios del urbanismo renacentista. En estas fechas Bramante trabajaba ya para Ludovico el Moro.



Santa María delle Grazie (1492, Milán). Esta iglesia se diseñó y empezó a construir en estilo gótico en 1463, una vez iniciado y desarrollado el Renacimiento en Italia, y en 1492 Duque Ludovico Sforza ordenó que el coro fuera derribado y sustituido por una estructura renacentista que albergaría las tumbas de la dinastía Sforza; unos planos realizados por Leonardo para una iglesia de planta centralizada pueden estar relacionados con este proyecto. 


Hay que decir que no hay ningún documento que conecte el nombre de Bramante con el ábside, el transepto, el crucero y la cúpula actuales, claramente inspirados en la arquitectura radial que se plasma en los planos de Leonardo da Vinci, pero mayoritariamente se acepta su autoría.   La cabecera tiene forma trebolada, con tres grandes ábsides, y realiza también la gran cúpula que se asienta sobre el crucero donde utiliza mayoritariamente pilastras decoradas con clípeos.


Lo que es seguro es que la mayoría, aunque no todas, de las decoraciones superficiales fueron diseñadas por el mismo Bramante, y se componen, al igual que en los dibujos de Leonardo, a base de permutaciones y combinaciones de formas geométricas tales como cubos, hemisferios, medios cilindros y similares.


El trabajo en el Santa María delle Grazie, lo inició probablemente a principios de la década de 1490 y lo interrumpió en el momento que se trasladó a Roma, dejando incompleta la obra. Bramante añadió también la tribuna en el extremo este de la  iglesia. 


San Pietro in Montorio (1502, Roma). Realizado en el patio lateral de esta Iglesia bajo control español, hoy Academia de España en Roma, para conmemorar el nacimiento del único hijo varón de los reyes de España. Fue construida en el lugar en el que, se dice, sufrió martirio el apóstol san Pedro, primer Papa de Roma. Fue un encargo de los Reyes Católicos de España Isabel y Fernando, al gran arquitecto italiano, y se convirtió en la fuente de inspiración para todos los arquitectos del Cinqueccento.


Imagen: By Quinok - Own work, CC BY-SA 3.0, 


Realizado en mármol, granito y estuco. Las columnas tienen un núcleo de granito rematado con basa y capitel de mármol, y los fustes fueron tomados de otros edificios.



Autor: By Torvindus - Own work, CC BY-SA 3.0, 


De reducido tamaño, recoge en sus pequeñas dimensiones toda la herencia del clasicismo greco-romano y renacentista, inspirándose en los principios defendidos por Alberti: lo eleva sobre un podio escalonado, con planta centralizada y lo cubre con una cúpula.



El edificio elevado sobre un krepis sigue los esquemas del dórico-toscano en la columnata que rodea el santuario. Se estructura en dos cuerpos en el exterior: 

  • El primero es una cella circular al estilo de los tholos griegos, rodeado de columnas toscanas (peristilo). Coloca hornacinas en el muro alternando con ventanas rectangulares. Las hornacinas aparecen vacías, pero debieron concebirse para contener esculturas. Este primer cuerpo se remata con un friso decorado con metopas y triglifos, que siguen el estilo dórico, y que están decorados con relieves de simbología cristiana.


Foto: By MarkusMark - Own work, Public Domain,


  • El segundo cuerpo se asienta sobre el primero, y aparece rodeado en su base por una balaustrada clásica; su muro se decora también de hornacinas y ventanas separadas por pilastras que se corresponden con las columnas del primer cuerpo. Todo el conjunto se remata con una cúpula que inspirará a Miguel Ángel cuando realice la Cúpula de San Pedro del Vaticano.

En el interior, sin embargo, encontramos un único recinto que se corresponde con toda la altura del edificio, con pilastras que enmarcan las ventanas sobre las que se colocan hornacinas con esculturas y coronado por la cúpula. 


Foto: By Quinok - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=33120401


El recinto se estructura en cuatro ejes, uno se corresponde con el altar y los otros tres con una puerta cada uno, formando un cardo y un decumano. 


Foto: By Quinok - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=33120389


Las dimensiones son reducidas (cuatro metros y medio de diámetro), y el altar ocupa casi la mitad de la estancia. Sobre el altar se abre otra hornacina con la imagen de San Pedro.


Foto: By Quinok - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=33120390


Bajo el edificio se sitúa la cripta, en cuyo centro se marca el lugar en el que san Pedro fue crucificado cabeza abajo. Coronada por una bóveda vaída muy decorada con motivos vegetales y rematada por un gran óculo, los muros aparecen cubiertos con mármol y en una parte de dicho muro se abre una hornacina con otra imagen del apóstol.


Foto:  

By Dogears at en.wikipedia, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1511720


Se trata por lo tanto de un edificio que sigue la tradición de los Martiria cristianos, y tiene una fuerte carga simbólica: La cripta simboliza el martirio del apóstol, el peristilo a la iglesia militante, la cúpula a la Iglesia Triunfante y el crepidoma (Krepis), a modo de tres escalones, representa las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.

               

Claustro de Santa María de la Paz (1504, Roma). Esta obra destaca por su austeridad, y utilizando modelos clásicos introduce formas nuevas. Se trata de un patio porticado de forma cuadrangular distribuido en dos alturas, tal y como era tradición en el Quattroccento. En el primer piso sitúa arcos de medio punto sobre pilares a las que adosa pilastras clásicas sobre plinto, de mayor altura ya que llegan a la altura de la clave del arco y sostienen el entablamento.


Foto: By Miguel Hermoso Cuesta - Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=37721815


El cuerpo superior tiene doble número de vanos, en este caso adintelados, que alterna pilares, complicados con entrantes y salientes, con  columnas de fuste liso y fino sobre los que asienta el entablamento superior.

Basílica de San Pedro (1503, Ciudad del Vaticano). El Papa encarga a Bramante la realización de los planos de una nueva construcción que se ubicaría sobre lo que había sido la antigua basílica del siglo IV.


Bramante muere dejando la obra inacabada y a su muerte se suceden varios arquitectos que retoman la obra: Rafael Sanzio, Sangallo, Miguel Ángel, Vignola, de la Porta y Bernini. En el siglo XVIII Carlo Maderna realizará la fachada. Pero de todos ellos Bramante y Miguel Ángel son los que más aportan.


Bramante proyecta un edificio de planta centralizada, con una cruz griega inscrita en una planta cuadrangular. Cubre los brazos con bóvedas de cañón y sitúa una gran cúpula en el crucero, jugando así con el dinamismo de las formas. Todos los brazos de la cruz tienen iguales dimensiones y acaban en un ábside con bóveda de cuarto de esfera, de esta forma no deja determinada cuál es la fachada principal. La gran cúpula central se asienta sobre las cuatro pequeñas cúpulas que cubren los ángulos del cuadrado y que coronan las capillas que se abren a los brazos de la cruz.


Coloca cuatro torres en las esquinas de los ángulos y coloca absidiolos en las capillas. La planificación de las cúpulas sigue las indicaciones que dio Leonardo da Vinci.

Cortile Belvedere (1506, Ciudad del Vaticano), diseñado para Julio II. Se trata de un gran edificio diseñado por el artista para unir el Vaticano y el palacio apostólico y recoger las colecciones de escultura de los papas, hoy día forma parte del Museo Vaticano. 


Se trataba de un edificio de tres alturas coronado por una balaustrada que rodea una amplia azotea y que enmarca un enorme patio con jardines, en el centro rompe la continuidad marcando un gran nicho semicircular en la fachada, como si de la cabecera de una iglesia se tratara. 




El diseño se vio alterado por construcciones posteriores que dividieron el gran patio diseñado por Bramante en dos patios más pequeños y cambiaron el diseño de la cubierta.


Foto: Di Lalupa - Opera propria, CC BY-SA 3.0, 
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1556893


Escalera en Espiral (1512, Museo Pío Clementino, Ciudad del Vaticano).  Realizada para Julio II, le permitía acceder al palacio Belvedere dentro de su carruaje. Bramante construyó esta escalera de caracol en una torre cerca del patio Belvedere, un jardín cuya intención era incorporar un museo de escultura al aire libre en los palacios del Vaticano. 



Hoy día está en el palacio Pío Clementino, y en su lugar hay otra que utilizan todos aquellos que visitan el Vaticano. Realizada en granito, se sustenta sobre columnas toscanas.