lunes, 22 de junio de 2009

ARTE BIZANTINO (s. IV-XV): PINTURA Y MOSAICO

PINTURA BIZANTINA
Se realiza principalmente al fresco, pero la aparición de los iconos desarrolla la pintura sobre tabla. En las iglesias bizantinas, para separar el altar del resto de la iglesia, se coloca un iconostasio, que es un muro de separación recubierto de iconos.


Para la mentalidad bizantina los iconos (pinturas de la divinidad o santos) eran mucho más que una simple pintura, como ocurre en el arte occidental. Pues más una representación, eran la divinidad misma hecha materia, una teofanía (una revelación de lo divino) que se aproxima mucho a lo que significaban las reliquias en el mundo occidental (restos de santos, objetos que estuvieron en contacto con Cristo como la madera de la cruz o la Virgen María y sus lágrimas o las propias gotas de su leche). Esta característica hará que cambie todo, desde su creación hasta su propia contemplación, siendo incluso la causa de una cruenta guerra que duró casi dos siglos.

Otra de las modalidades será la pintura de miniaturas en libros.

La pintura bizantina es hierática y rígida, frontal y estilizada, marcando mucho la espiritualidad. El exceso de culto por las imágenes propio de la época dará origen al movimiento iconoclasta.

I EDAD DE ORO

Quedan huellas de la pintura romana, todo se ajusta al mundo espiritual. Se realizan principalmente frescos para Iglesias.

La figura más destacada es la de Cristo en forma de Pantocrator, en la que aparece bendiciendo. Normalmente se sitúa en la zona más elevada con la Virgen cerca de Él, conforme baja en altura la pintura se colocan las imágenes de santos, más cercanos a lo terrenal.

A partir del siglo VI se comienzan a hacer iconos, pinturas sobre tabla que representan a Cristo y a la Virgen. Los ejemplos más antiguos se encuentran en el "
Monasterio de Santa Catalina" del Monte Sinaí (Egipto).

Destaca como uno de los más antiguos este "Patócrator de Sinaí" (s. VI).

Ya en esta época aparecen las primeras miniaturas decorando libros, como en “
El Génesis de Viena” (s. V) que ya incluimos en el Arte Paleocristiano. Las pinturas miniadas crearán escuelas.

ÉPOCA ICONOCLASTA

Hay un vacío de representaciones, en Constantinopla se destruyen las existentes. Si se realizan crucifijos, pero sin imagen.

II EDAD DE ORO

Los libros serán los mayores exponentes. Constantino VII Porfirogeneta será un gran impulsor de este arte que se aplicará también a la ciencia y a la literatura.

Los iconos serán característicos de Rusia desde el siglo XII y llega a nuestros días, siendo un arte exportado al resto de Europa a partir del siglo XV.

"Virgen y el Niño" (fines del siglo XIII, National Gallery of Art, Washington). Se dice que en esta obra se refleja la influencia italiana manifiesta en el mundo bizantino durante esta época.


"Virgen de Vladimir" (s. XII), Constantinopla 1125.


MOSAICO BIZANTINO

El opus teselatum que utilizan se puede considerar como parte de la pintura. Cubren muros y cubiertas con ellos, con gran colorido y finura. Las figuras son rígidas al igual que en la pintura.

Predomina la simetría y les interesa destacar lo sobrenatural, ya sea por la luz o por el tamaño.

- I Edad de Oro:

"Iglesia de San Vital" (Rávena, s. VI)
Destacan las representaciones que decoran el presbiterio de “San Vital de Rávena” que muestran al “Emperador Justiniano y su corte” y a “La emperatriz Teodora y su séquito”, los dos personajes centran la imagen y son de mayor tamaño que el resto, el manto púrpura denota su poder. Aparecen haciendo ofrendas a Dios. Realizados en el siglo VI empleando las habituales técnicas romanas del opus tesselatum (teselas cúbicas e iguales para el interior) y opus vermiculatum ( de formas diferentes y empleadas para los detalles), y con las características propias del Arte Bizantino (herencia de su predecesor, el arte Paleocristiano) tales como los pies danzantes (o en "V"), perspectiva inversa (la fuente de Gracia de la que emana agua bendita), el hieratismo (los rostros carecen de expresión) e isocefalia entre otras.



"Justiniano y su corte", el emperador Justiniano lleva como ofrenda una gran patena de oro; va precedido por dos altos dignatarios eclesiásticos, uno de ellos lleva el incensario y el otro el misal, y por el arzobispo Maximiano, que lleva una cruz, todas estas ofrendas aparecen ricamente decoradas con gemas, cabujones y esmaltes. Tras el arzobispo, en segundo plano, el banquero Juliano, que financió la construcción de la iglesia. Detrás del emperador hay dos altos funcionarios del estado con toga, el primero sería el general Belisario, conquistador de Rávena. Cierra el cortejo la guardia personal del emperador con el crismón en sus escudos.


Los personajes están retratados con realismo y tienen mucha fuerza expresiva, pero son hieráticos y distantes. Su mirada es fija y penetrante, refleja el poder espiritual del emperador y sus seguidores. Sus pies, en «V» flotan en un fondo neutro, indefinido, aludiendo a los lazos con lo sobrenatural y el alejamiento de lo terrenal. Todo indica que estas figuras están más allá de la simple humanidad.

Imagen de Belisario:


Imagen de Juliano Argentario:


Numerosos símbolos y atributos sitúan a cada figura en una jerarquía muy rígida. Los monarcas están en el centro y tienen las vestimentas más ricas y las joyas más lujosas, además de ir coronados —poder terrenal— llevan un halo de santidad —poder espiritual—, constituyendo un claro paradigma del cesaropapismo bizantino: el emperador posee una categoría moral superior, la Iglesia y el estado son uno sólo en él, que es rey/basileus (Βασιλεύς) por mandato divino y mayordomo del mismo Dios, archisacerdote, isapóstolos (ἰσαπόστολος), de ahí su rostro juvenil (era sexagenario).

El resto de los personajes, cuyos retratos son más fieles y se respeta su edad, se disponen simétricamente en torno a Justiniano, tanto más cerca están de él, cuanto más importantes son, y, además, llevan uniformes propios de su rango (casullas para los eclesiásticos, togas sujetas con fíbulas para los funcionarios y eunucos de la corte, armas para los soldados, etc.).

Imagen del Obispo Maximiano:



"Teodora y su Séquito", San Vital de Rávena, 547.



El nimbo rodea la cabeza de la emperatriz Teodora, aludiendo a su concepción divina y terrenal.
Una serie de rasgos como el manto púrpura (color tan sólo reservado para la familia imperial), el nimbo, el tocado de joyas o el baldaquino en forma de venera (símbolo del universo) que la cubre, la diferencia del resto del grupo y nos aportan información sobre su condición privilegiada.

Porta ostentosos ropajes, como la clámide púrpura. Sus joyas y su ropa de gran valor nos muestra que es una persona de alto rango.
Se puede advertir un bordado de los Reyes Magos en su capa, aludiendo a su poder.



Este mosaico, al igual que su hermano realizado con la figura de Justiniano, se creó para conmemorar la construcción del templo de San Vital de Rávena. Por ello, se representa a Teodora como partícipe de ésta, ofreciendo un caliz de oro.
La representación de la fuente podría también simbolizar a Cristo como fuente de agua divina. Está realizada utilizando la perspectiva inversa.
Enmarca la imagen mediante una cortina que se abre.

A la izquierda de Teodora se coloca la representación masculina de su Corte: En su círculo más próximo y para la dura tarea de gobernar, no estaba sola, contaba con la ayuda de los eunucos (personas sometidas a castración desde una temprana edad, que los hacía inmunes a los placeres de la carne, o al menos eso parece, y cuya "esterilidad" les otorgaba una "posición privilegiada" junto a la emperatriz, de manera que se garantizaba su dedicación exclusiva y se evitaba la aparición de "eventuales hijos" que pudieran constituir una amenaza), este es el caso de Narsés (situado a su izquierda) ataviado con el característico uniforme de dignatario, con el rango máximo que se le podía conceder (basta con fijarse en el tablión o trozo de tela cosido al manto cuyo color era determinante para contar con el apoyo de la emperatriz).

En contraposición, en la parte derecha aparece un grupo de mujeres con un menor nivel de individualización, de entre las cuales podemos distinguir a las dos más cercanas, una de pómulos prominentes y otra más joven que, según historiadores, responden su mujer de confianza; Antonia (compañera durante su juventud y esposa del general Belisario) y Juana, la hija de ésta; ambas muy "útiles" como confidentes (mantenían informada a Teodora de las posibles intrigas o complots en palacio), a través de las cuales la emperatriz mantenía controlado a Belisario (que podía convertirse en cualquier momento en un rival para Justiniano) y eliminaba a todos aquellos que se interpusieran, en un afán por preservar su poder.


Por último la cortina entreabierta que, como una puerta, invitaría a pasar a un ambiente lleno de luz y brillo, a unos asombrados y empequeñecidos fieles ante esta obra que representa la magnitud, divinidad y poder de la emperatriz (función AÚLICA)

Otros mosaicos importantes de "San Vital de Rávena", toda la iglesia aparece cuajada de mosaicos y pinturas, algunos de épocas bastante posteriores.


Destaca "Cristo en Majestad" o Pantocrator del ábside principal. Modelo que seguirán iglesias posteriores del románico catalán. Aparece la "Almendra Mística" que rodea la imagen de Cristo, aunque en la mayoría de los ejemplos aparece rodeándole completamente, la postura frontal y el gesto de bendición con la mano derecha.


"El Sacrificio de Isaac y Melquisedec", ambos representantes del sacerdocio agradable a Dios e imágenes precedentes de Cristo en el Antiguo Testamento.


Decoración de las jambas con tondos con imágenes de santos.


También hay mosaicos destacados en:

“San Apollinaire el Nuevo”, Rávena. Mosaico de teselas de vidrios policromados y dorados, anterior a 450. Cortejo de santas y santos, cada una de ellos porta la corona del martirio y están flanqueados por palmeras (alusivas al martirio y a la elevación del alma). Por su ritmo, libertad compositiva y su perfección insuperable han sido llamadas las Panateneas del Cristianismo, comparándolas con las célebres doncellas del friso del Partenón.


Hay escenas del Antiguo Testamento como "La Hospitalidad de Abraham"


Se introducen también escenas del Nuevo Testamento como:

Los Tres Reyes Magos, en una forma característica de ser representados y que vemos repetida en el manto de la Emperatriz Teodora que aparece en el mosaico "Teodora y su séquito" de San Vital, Rávena.
La tradición de representar a baltasar como hombre de color es muy posterior, ya que es propia del Barroco.


La Samaritana


Oración en el Huerto


Salida al Calvario


Cristo en Majestad:



El juicio Final:


Y se añaden otros motivos profanos como el Palacio de Teodorico:


San Apollinaire in Clase”, Rávena con el tema del Pantocrator. En ellos podemos ver claramente la jerarquización de la pintura bizantina que ya explicamos anteriormente. La Cruz patada de los bárbaros aparece coronando las imágenes.



- La época Iconoclasta:

Influirá en los califas Omeyas, ya que se limitan a hacer mosaicos florales.

- La II Edad de Oro:

En "Santa Sofía" de Constantinopla, a pesar de que las imágenes fueron destruidas por los turcos, quedan restos entre los que destacan:

"Virgen entronizada" en Santa Sofía, Constantinopla. Este hermoso mosaico situado en uno de los ábsides es uno de los más antiguos que sobrevivió en la Basílica de Hagia Sophia. Data de la segunda mitad del siglo IX durante el reinado de Miguel III (842-867) o de Basilio I (867-886). Reemplazó una imagen de la Cruz que databa del periodo iconoclasta.



Se atribuye a Lázaro, uno de los más renombrados artistas de la época, al que le quemaron las manos en la época iconoclasta durante el reinado del emperador Teófilo.


De la misma época es el mosaico del Arcángel Gabriel y en paralelo el del Arcángel Miguel, protectores de la Virgen y el niño y situados uno a cada lado de ésta.



"Cristo en Majestad y león VI arrodillado" (s. IX). Se sitúa en la entrada imperial a la Basílica de Santa Sofía. Aparece un Cristo Pantocrator que porta una inscripción en la que se lee "La paz sea con vosotros. Yo soy la Luz del Mundo".
Sobre su imagen aparecen unos tondos que representan a la Virgen María y al Arcángel San Gabriel.


A los pies de Cristo se encuentra la imagen de un emperador en postura de arrepentimiento, que se ha identificado con León VI, que pide perdón por sus cuatro matrimonios. El mosaico data de entre 886 y 912, fechas del reinado de León VI.

"Cristo en Majestad entre la Emperatriz Zoe y Constantino IX Monómaco"(s. XI). Es uno de los dos mosaicos que aparecen en la galería sur de la Basílica de Santa Sofía en Constantinopla. Muestra a Cristo entronizado entre la emperatriz Zoe (1028-1050) y su tercer marido Constantino IX Monomaco (1042-1055).



Sobre todo, este mosaico se caracteriza por una composición austera y su fondo neutro. Cristo aparece con un pergamino y hace la señal de bendición. Constantino ofrece a Cristo un apokombion (una bolsa con monedas de oro de un peso total de 3 kgs) y Zoe presenta a Cristo un manuscrito en el que están inscritas sus donaciones a la Iglesia. De acuerdo a la manera de representar clásica, Cristo aparece en mayor tamaño que las otras figuras, lo que también subraya su carácter divino. Los expertos creen que la cabeza y el nombre del emperador fueron cambiados, reemplazando una versión anterior, y esto ha hecho afirmar que el mosaico fue encargado por el emperador Romano II Argiro (1028-1034), primer esposo de Zoe, que costeó la reparación de la Basílica de Santa Sofía. También cambiaron algunos rasgos de la emperatriz, pero el rostro de Cristo se vuelve hacia ella como sugeriendo compasión por su atribulada vida.



"La Virgen María con el Niño y el Emperador Juan II Conmeno y la emperatriz Irene" (s. XII) Situado en uno de los corredores de la Basílica de Santa Sofía en Constantinopla, es paralelo al anterior.


El emperador Juan II Comneno (1118-1143) y su esposa la princesa húngara Irene, aparecen haciendo las mismas ofrendas que Constantino y Zoe en el ejemplo anterior. El rostro de la emperatriz marca sus sonrosadas mejillas, luce cabellera rubia y muestra una ligera sonrisa que es novedad en las representaciones reales de la estricta corte bizantina. Los rostros de los empreadores miran de frente igual que los de la Virgen y el niño. este mosaico se extendió en una pared contigua, ya que añade a Alexis, hijo de la pareja que fue nombrado coemperador con 17 años, aparece pálido y frágil ya que murió poco después.

"Deésis" Es el más famoso de los mosaicos de Santa Sofía data del siglo XIV, Aparece Cristo pantocrator flanqueado por la Virgen María y San Juan Bautista.



Cristo lleva un ejemplar derrado de los Evangelios en su mano izquierda y la derecha hace el signo de la bendición. Su expresión suave transmite la compasión de Dios por la humanidad.

A cada lado, María y Juan vuelven sus rostros hacia Cristo en señal de adoración. Todas las imágenes muestran una profunda espiritualidad, que son reflejo de las vivencias de los habitantes de Constantinopla en aquella época.



Este mosaico data de un tiempo cercano a la restauración de Constantinopla en el 1261 y probablemente se encargó para agradecer la vistoria de Miguel VIII Paleólogo que puso fin al la ocupación cruzada (1261-1282).

Otros mosaicos de Santa Sofía:



San Marcos de Venecia”, donde aparecen mosaicos de apóstoles y santos; y en sus cúpulas historias de la Biblia y el Nuevo Testamento, y la “Pala de Oro” en el ábside. Usaron Opus Sectile y Opus Teselatum heredados del arte romano.



Cúpula de la Ascensión:



Destaca la Cúpula de la Creación:



Ábsides exteriores con narrativas evangélicas y simbolismo heredado del paleocristiano:



La "Pala de Oro" que decora el altar fue encargada por los Dux de Venecia a orífices de Constantinopla en 1102, pero fue completada con imágenes traídas de Constantinopla por los cruzados en 1204 y completada en 1343 como retablo gótico.




Tiene el pantocrator como imagen cental que es del año 1102 y se completa con imagenes de santos y ángeles. La imágen del Arcángel San Miguel fue una de las añadidas por los cruzados.

La pieza consiste de dos partes. La parte más baja ilustra la historia de San Marcos, el retrato del Duque y el grupo del Pantocrator. La parte alta muestra la imagen del Arcángel Miguel.

En 1343, el Duque Andre Dandolo ordenó unir ambas partes, resultando en la pieza que conocemos hoy en día.



14 comentarios:

  1. A tí por tu agradecimiento.

    Un abrazo,

    Isabel W.

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  2. GRACIAS (: ME AYUDO MUCHO PARA HACER UN TRABAJO DE HISTORIA DEL ARTE.

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  3. Gracias..por la info ii las imagenes..buenisimas..de aki sacare un cuadro para presentar mi trabajo de historia en la U

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  4. esta mui bn graciass :D

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  5. Me ayudo para el trabajo de plastica

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  6. Muy buena la información y las imágenes que ilustran un estilo de arte que unía el oriente con el occidente. Agradecido por compartir esta información muy util para la historia del arte.

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  7. muchas gracias ya tengo imagenes de religion para mi colegio catolico

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  8. ecelente me encanto esta informacion

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  9. qué bellas imágenes gracias por tomarse el tiempo de hacer un trabajo tan bello

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  10. Muchas gracias, con esta información podre crear una buena exposición en Historia del Arte I acerca de la pintura y mosaico del segundo periodo del arte bizantino. :)

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  11. Gracias por la información, está bastante completa y entendible, incluso para mí xD! Muy bueno el blog, me ha ayudado bastante (y)
    Att Fabio C. C.

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  12. EXCELENTE INFORMACION FELICITACIONES.

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  13. tengo un trabajo de historia del arte que tiene que ver con las miniaturas pinturas del siglo 6 al siglo 10 d.C pintura miniada si tienes mas informacion sobre eso podrias mandarme un link o alo pls

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