domingo, 3 de mayo de 2009

ESCULTURA SUMERIA (2800-2340 a. Cto.)

Destaca el retrato real, sedente (sentada), sin barba y con faldas realizadas de hojas de palmera u otras plantas. Suelen realizarlas en alabastro. En ocasiones aparecen sentados al igual que los escribas egipcios. Marcan mucho los ojos y aparece una ligera sonrisa.

Hay retratos en arcilla, piedra e incluso en cobre.

También realizan otro tipo de figuras como “La dama de Warka” (Oro, 3300 a.C. Museo Nacional de Irak, Bagdad), se interpreta como la cabeza de una diosa, concretamente puede tratarse de Enanna o Inanna, diosa de la fecundidad sumeria. La parte posterior es plana, por lo que se cree estaba adosada a un muro.



Posiblemente formaba parte de una escultura de tamaño casi natural, pero la cabeza sólo mide unos 20 cm. Está realizada en alabastro. Nos da una textura muy fina en el trazado del rostro. Tiene los ojos huecos y grandes, pero no tan exagerados como en las anteriores.

Mantiene la forma de las cejas, que también están huecas. Tiene una expresión serena y tranquila y guarda una mayor proporción. Seguramente llevaría una peluca o un tocado (debido a la ranura) que no se ha conservado, pero que lo más probable es que fuera de oro, como el de la reina Puabi o Shubar.

“Esculturas del Templo de Tell-Asmar” (Alabastrín, Metropolitan Museum, Nueva York) representativas de la escultura sumeria, tenían una finalidad concreta la de dejar constancia de la práctica religiosa, se dejaban en los templos para tener la compañía constante de la divinidad. Este grupo está formado por doce esculturas de pequeño tamaño, dos femeninas y las demás masculinas. Se encontraron en las ruinas de un templo, quizá se guardaron para esconderlos de una invasión. Están realizados en alabastrín.


Las figuras son de distintos tamaños y todos están en la misma postura. Los más grandes son dos figuras, una de mujer y otra de hombre, que se suponen que son el príncipe y una sacerdotisa (por lo que lleva en las manos) o la esposa del príncipe. Tienen los ojos muy abiertos en los que se incrustaban conchas o lapislázuli, pero en algunas figuras faltan. Llevan el kaunakes con la piel vista. Los pies asoman por debajo y están prácticamente sin trabajar.

“La Gran cantante de Ur-Nansha” es una figura sedente que muestra su originalidad al tener los pies cruzados. Cumple las mismas características, pero está rota. Está realizada en alabastro yesos. Está semidesnuda y se recoge el kaunakes de manera que las piernas, que están cruzadas, quedan al descubrierto. Tiene la sonrisa más acentuada y el pelo muy simétrico y simple que le cae por detrás.



“La Dama del Remo”, sentada con la falda de hojas superpuestas. Como todas las figuras sumerias, muestra las manos unidas con una introducida en el puño de la otra.

El relieve sumerio estructura el espacio en registros superpuestos, hay tendencia a omitir detalles y fondos. Carece de perspectiva, las figuras aparecen de perfil en su cara pero el cuerpo de frente a la forma egipcia. También hay jerarquización en las figuras, la más importante aparece en mayor tamaño.

Entre otros ejemplos destaca un relieve en cobre de Tell El obeid, que representa un águila con las alas desplegadas y dos ciervos bajo ellas. Apareció fragmentado en Tell el Obeid y se ha colocado así como si fuera un dintel pero no se sabe cómo estaba realmente. Las columnas son de madera y están recubiertas de mosaicos de colores con formas geométricas. La parte de arriba está realizada en piedra. El relieve, que es un altorrelieve, es muy interesante ya que muestra el gran realismo con el que realizaban los animales, especialmente visible en los ciervos. El águila es leontocéfala, es decir, tiene cabeza de león, y tiene cobijados bajos sus alas a los dos ciervos (simetría). No se conoce su simbolismo, parece que tenía una simbología religiosa aunque en un principio se pensó que era heráldico.



Se han encontrado muchas placas con un agujero en el centro que representan banquetes, entre ellas destacan “Las Placas del Simposium” y “La Placa de Ur-Nanse” (Museo de Louvre, París), ésta última con imágenes de carácter social.




En esta placa se halla Ur-Nanshe cargando un cesto de barro para moldear el primer ladrillo del nuevo templo que va a construir. En el extremo inferior derecho celebra la terminación de su obra, en este lugar también aparece su familia en dos rígidas filas de figuras, que pueden ser identificados gracias a la aparición de sus nombres.

“Estela de los buitres” (Museo de Louvre, París), de la época del rey Eanatum de Lagash, es una crónica histórica relativa al enfrentamiento entre Lagash y Umma con victoria de la primera. En la escena se ve a los soldados victoriosos que pasan sobre los vencidos que son devorados por los buitres. En el reverso aparece el dios Ninfirso, divinidad de Lagash.



En esta estela están representados el rey Ennatum y el rey Nigirsu. Es un relieve más plano que el anterior y realizado en piedra caliza también. Narra una hazaña del rey en relación con la conquista y la guerra. Se ha perdido una gran parte. Era muy grande, casi un metro y medio, ya que seguramente estaría al aire libre, y por ello están decorados los dos lados. Uno de ellos está dividido en frisos: en el superior aparece el monarca dirigiendo a su ejército. En el siguiente el rey está sobre un carro lanzando un dardo y llevando el carro, y detrás de él el ejército. Los dos frisos siguientes muestran el campo de batalla lleno de cadáveres a punto de enterrar y el rey haciendo orar a los dioses. Aparecen buitres devorando a los muertos, de ahí el nombre de esta estela. En el otro lado aparece el rey Ningirsu q con una mano coge una red donde están los enemigos y con la derecha una maza.



Su estructura es parabólica y está tallada en anverso y reverso, tratando de aparentar escultura de bulto. Se han perdido la mayoría de las escenas.

“El friso de la lechería” (Museo Nacional de Irak, Bagdad) es un ejemplo de relieve costumbrista que muestra el trabajo de los lecheros.




“Estandarte de Ur” (Museo Británico, Londres), también muestra escenas costumbristas de la vida en la ciudad por el anverso y escenas de guerra en el reverso. Las escenas distribuidas en franjas superpuestas se separan con tiras ornamentales. Se analizará también en la pintura sumeria.



Tiene forma trapezoidal, está decorado por todos sus lados. Se Llama así porque lo llevaban con un palo los guerreros encontrados en la tumba, pero otros arqueológicos dicen que era la caja de un instrumento musical. Está realizado en madera recubierta con lapislázuli y nácar. Las caras están divididas en frisos y una es una escena de guerra y la otra de paz. Se lee de abajo a arriba y de izquierda a derecha. Los frisos están separados por una decoración de motivos geométricos. Es muy interesante por ser un documento histórico: carros, vestimenta, armas, etc.




En la cara de la guerra aparecen carros llevados por animales. Hay cuerpos desnudos y tumbados, que son los prisioneros. Los vestidos son los guerreros, que están llevando al rey, que está arriba, a los prisioneros. En la cara de la paz aparecen los súbditos que llevan ofrendas que han saqueado a los enemigos al rey. También tiene un sentido procesional. El rey está sentado con los cortesanos, tomando un banquete. Hay una ligera jerarquización. Todos están sentados en la misma posición y con copas. Hay músicos arriba a la derecha.

“Arpas del Cementerio real de Ur”, terminan en forma de cabeza de toro, motivo que es típico del mundo antiguo asiático.




Madera mixta, oro y lapislázuli. Cabeza de toro recubierta de una lámina de oro y ojos de lapislázuli (University Museum, Filadelfia, EEUU). Decoración figurada en la parte delantera de la caja también con incrustaciones y alrededor de la caja cenefa geométrica. Escenas de carácter simbólico que se repiten en distintas piezas. Son tres frisos: arriba animales encaramados a un árbol, el árbol de la vida, hombre toro con dos leopardos entre las piernas y dos animales luchando, normalmente león y toro.

Otras manifestaciones de relieve son los cilindros sellos, que servían de firma a los ciudadanos.

7 comentarios:

  1. gracias :) de verdad es de gran ayuda

    ResponderEliminar
  2. si la verdad esq sirve de mucha ayuda

    ResponderEliminar
  3. son buy buenas imagenes...

    ResponderEliminar
  4. Alguien me puede aclara?. Se supone que los sumerios esculpian hombres afeitados, con el pecho descubierto, nariz prominente y con la llegada de los acadios, hay cambios, esots de origen semita, tendrán su cabello largo y ademas
    hacen telas. ¿comó podemos decir que las esculturas de Tell Asmar son sumerias?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que dices es aplicable a las esculturas reales y a muchas representaciones cortesanas. Diferente es la manera de representar a los habitantes de Sumer, que lucían largas barbas rizadas propias de Mesopotamia y que se mantendrán a lo largo de los siglos y las diferentes civilizaciones.

      Un saludo,

      Isabel W.

      Eliminar
  5. no manxes esta super buena la información... mil gracias

    ResponderEliminar
  6. todo tu blog esta genial...

    ResponderEliminar